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Estaba sentada junto a Ivanna. Ella tenía la misma cara de
cansancio que la mía. Era un bonito día de junio, y era tan bonito porqué era
la última tarde de aquél curso.
-No entiendo porque se esfuerzan a acabar hasta el último
tema...si entre el calor y las ganas de irnos no prestamos atención...-susurró
Ivanna con la cabeza apoyada en la mesa.
No le contesté. Supongo que estaba muy cansada. Sentía las
gotas de sudor cayendo por mi espalda, y no era una sensación muy cómoda. No es
qué en Madrid hiciera un tiempo muy caluroso, pero era junio y el sol tocaba.
Se oían murmuros, preguntando qué hora era. La profesora lo
oía y se ponía más tensa.
-Escuchad. ¡Poner atención o el año que viene iréis fatal en
la materia!
Los profesores llevaban ya un tiempo tocándonos la moral con
ese tema... ''Pasaréis a cuarto de la ESO no es una tontería, es algo serio''.
¿Tan serio que tenemos que hacer clase hasta el último día por la tarde a treinta
grados?
Este curso lo había sacado bien. Todo notable menos en
mates, un triste seis. O no tan triste. Cuando oía que había examen de mates
estaba mi tiempo estudiando, repasando, practicando .. Pero eso no me servía de
mucho, no pasaba del siete. Y eso me desanimaba.
Saqué una hoja de mi carpeta, la doblé por la mitad y me
hice aire, hacía muchísima calor, y no exagero;las manos se me quedaban pegadas
a la mesa.
Iba vestida como una chica más. Muy normal. Una camiseta de
tirantes, unos shorts tejanos y unas bambas que imitaban a la excelentísima
marca Vans.
Tenía un suave ''Tic,tac,tic,tac'' en mi cerebro. Miré mi
reloj y quedaban treinta minutos.
Cuando tienes ganas de que pase el tiempo, no pasa. Es así
de sencillo. Miré a Ivanna y tenía esa cara de pez que pone ella cuando está o
deprimida o aburrida.
Mientras contaba las moscas que volaban por la clase, el
timbre sonó, y con ello nuestros gritos y saltos de alegría. Yo ya no tenía
casi nada en mi pupitre así que pude ir a casa ligera. Tuve que esperar a
Ivanna, ella se estaba despidiendo con muchos besos y abrazos de nuestros
compañeros de clase.
-Pero si los vas a ver en tres meses...déjalos...-murmuré
entre dientes
Hasta alguien lloró. Siempre está la típica dramática Yo no
soy de esas, y de eso estoy segura. Yo prefiero dar una palmadita en la espalda
antes que un abrazo eterno como los que da Ivanna, aunque ella prefiere
llamarlos ''Abrazos de oso'', y lo llama así porqué sabe que amo a los osos
panda y pensó que si los llamaba así, yo le pediría.
Le acompañé a su casa, hasta la puerta. Yo creo que las
amigas normales no hacen eso.
-Bueno, supongo que quedaremos-me dijo
-Pues claro. No voy a estar tres meses sin verte- mi lado
bueno salió- ¿me das un abrazo de oso panda?
La cara de Ivanna se iluminó y me dió el abrazo más fuerte y
más largo de toda mi vida.
-Nos llamamos- me dijo
-Nos llamamos-repetí
Me fui derechita hacia casa. Pensaba en el aire
acondicionado que teníamos y se me hacía la boca agua. Si, yo soy así.
Abrí con mis llaves y entré. No notaba la sensación de frió
y eso me preocupaba. Y mucho.
-MAMÁÁÁÁ-grité
Nadie contestaba
-PAPÁÁÁÁ- volví a gritar
Tiré la mochila al sofá y fui habitación por habitación
buscando a mis padres. Parecía una trabajadora del CSI.
Cuando volví al salón la puerta se abrió. Era mi madre con
mi padre.
-Hola cariño- me saludaron al unísono
Ese tono era extraño. Nunca ponían esa cara
-Eh, ¿qué pasa?
-Verás... El aire acondicionado se a estropeado y... hasta
dentro de unos meses no lo pueden arreglar- explicó mi madre
Puse los ojos en blanco, apreté muy fuerte mi puño y cerré
los ojos. ¿COMO IBA A ESTAR TRES MESES CON UN CALOR INSOPORTABLE? Me esperaba
por delante, un bonito verano.